Paciente, Salud y tecnologías de la información

El rol del paciente en su relación con la salud y con los profesionales sanitarios ha cambiado de forma dramática en las últimas décadas de la mano de los giros sociales y los avances tecnológicos, que tanto han modificado nuestras formas de comunicación y relación social e interpersonal.

El paciente pasivo

El perfil del paciente de hace algo más de un par de décadas, y que aún perdura en un segmento no menor de la población, es fundamentalmente pasivo con su situación de salud. Interacciona poco con el médico, pregunta poco sobre su enfermedad, tratamientos y pruebas diagnósticas. En general no toma un papel activo en la modificación de sus hábitos de vida para cambiarlos por otros más saludables.

Un perfil, para entendernos, que responde a una época de relación paciente-salud con un cierto grado de paternalismo por la parte sanitaria y de desentendimiento por la parte del paciente.

El paciente informado

La explosión de Internet y especialmente de los buscadores, Google en el caso de España, puso al alcance de los primeros internautas todo tipo de información. Y la relativa a la salud es una de las más relevantes. La salud es uno de los principales ítem de búsqueda en Google (doctor Google) y más de un 60% de la población utiliza Internet regularmente para búsquedas de salud. Los pacientes, o su entorno, comienzan a buscar información sobre enfermedades y problemas de salud, suyos o de sus familiares. Consultan síntomas, diagnósticos, fármacos y recopilan información que, en algunos casos, llevan debajo del brazo a la consulta del médico. Nace el “paciente informado”, que marca el inicio de una nueva relación médico – paciente en la consulta médica.

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El paciente empoderado

El paciente comienza a tomar conciencia de que debe ser parte activa de su salud. Se informa cada vez de forma más sofisticada sobre todo lo relativo a enfermedades y tratamientos. Busca información sobre ello antes de ir a la consulta. También busca información sobre su médico y su hospital. Durante la consulta, comparte con el médico esa información recabada, pregunta más, solicita datos adicionales sobre el tratamiento, y posibles alternativas. Tras la consulta, confirma la información recibida y la contrasta con sus fuentes. También se compromete más con su salud, estableciendo medidas y hábitos saludables en su día a día. Este es el denominado “paciente empoderado” que en cierta medida toma las riendas de su salud.

El paciente empoderado toma las riendas de su salud

Este perfil representa en nuestro país del orden del 21%, según el estudio ”Los ciudadanos ante la e-sanidad”. No es un porcentaje elevado, pero si creciente y que marca la tendencia futura.

La cara y la cruz

En su concepción ideal, el paciente empoderado puede representar un aliado para la sistema sanitario. Informado, dialogante, comprometido con su salud y dispuesto a incorporar hábitos saludables. Suena bien como target sensible a las campañas de prevención de salud. Y si se da el caso de necesitar tratamiento, un buen perfil para aspectos como la adherencia al tratamiento.

En ambos casos se conseguiría optimizar resultados de salud, en el campo económico entre otros. Por una parte la reducción de enfermedades crónicas “evitables” derivadas de la adopción de hábitos saludables. En caso de requerir el uso de fármacos, su previsible mayor adherencia al tratamiento tiene, según consenso general, un efecto positivo en la reducción del gasto sanitario.

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Dos aspectos en la cruz de la moneda. Según el estudio citado, un 51,8% de la población comprende la información que encuentra sobre salud. O lo que es lo mismo, casi la mitad de los ciudadanos no la entienden adecuadamente. Sin duda una primera barrera para el empoderamiento del paciente.

El otro tema crítico reside en las fuentes. ¿Son fiables? ¿La información es neutral? ¿Son fidedignas? La diversidad de páginas web, portales y blogs que tratan de salud, sumado al dato anterior, suponen un enorme reto para el usuario que busca información sobre salud.

El reto compartido

Hay muchas voces que proponen la necesidad de arbitrar sistemas que garanticen que las informaciones disponibles sobre salud en la red son fiables, neutrales y veraces. Poco se ha avanzado en ello y sin duda las sociedades médicas y farmacéuticas, y la propia industria farmacéutica (prescripción y autocuidado) tienen mucho que decir. El objetivo ciudadanos formados, informados y responsables de su salud.

Y en esto llegaron las redes sociales. Pero continuaremos otro día.

2 thoughts on “Paciente, Salud y tecnologías de la información

  • Reply Macarenaah 11 septiembre, 2017 at 17:39

    Interesante. Me ha encantado, muchas gracias.

    • Reply Rafa Sierra Madariaga 17 octubre, 2017 at 21:36

      Muchas gracias por su comentario.

      Un cordial saludo.

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